1.Propaganda
2. Bulos sobre el coronavirus
El vídeo de una persona que se suicida en Valencia desde un hotel por la cuarentena no tiene relación con el coronavirus

Se está viralizando un vídeo de un suicidio supuestamente por «desesperación ante el coronavirus y la cuarentena» en Valencia. En el vídeo se ve a una persona saltar desde la azotea del Hotel Valencia Center de Valencia. Es un bulo que tenga relación con el coronavirus. El vídeo no es actual, es del 24 de diciembre. La Policía Nacional en Valencia ya nos lo confirmó en diciembre de 2019, entonces el vídeo se viralizaba como si fuera un suicidio «de un hombre por la ley de violencia de género». También era un bulo entonces, porque la persona que se suicidó era una mujer y no un hombre. El suceso ocurrió el 24 de diciembre de 2019.
No, Pablo Iglesias e Irene Montero no tienen en la puerta de su casa dos UVI móviles para atenderles por el coronavirus

No se están destinando dos ambulancias UVI móviles a casa de Irene Montero y Pablo Iglesias por el positivo en coronavirus de la ministra. Uno de los mensajes es de un supuesto auxiliar sanitario, Alberto Iglesias Jiménez , que dice que en la puerta de la casa de la casa de la ministra y el vicepresidente se han dejado dos «UVI Movil perfectamente equipadas que pretenden atender a su pareja en caso de necesitarlo». Desde Podemos nos dicen que «es absolutamente falso» y desde la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid nos confirman que «el SUMMA 112» no ha destinado dos UVI móviles a eso: «No, ninguna». Además, dos vecinos han confirmado a Maldita.es que en la calle no hay ninguna ambulancia y que anoche tampoco la hubo.
3. Noticias Falsas
La «rata» de KFC

Devorise Dixon, un joven que publicó las fotos indignado en su cuenta de Facebook y que denunciaba que se trataba de una rata por la textura y lo duro que estaba el supuesto «pollo». Unos días después volvió a KFC a quejarse y, según su versión, la empleada le pidió perdón y dijo que efectivamente era otro animal. La noticia corrió como la pólvora en Internet, donde algunos no tardaron en plantear dudas sobre la autenticidad de lo que decía el chico a partir de las fotos.
Para empezar, porque en ciertos ángulos se veía claramente que no se trataba de un cuerpo sólido: había grietas que mostraban cómo había carne de color blanquecina debajo y un mordisco dejaba al descubierto la carne, claramente de pollo a pesar de la forma. Además, tras revisar la cinta de seguridad del restaurante, KFC aseguró que el chico no había estado allí el día en cuestión. Al final, un análisis de ADN realizado por un laboratorio independiente confirmó lo que todos creíamos: era pollo, con forma rara, pero pollo.